lunes, 30 de junio de 2008

Xoán Anleo


Festival Off de PHE08

Algo vivo cuando todo esté muerto. Algo incierto ante tanta certeza


Hasta el 25 julio

©Xoán Anleo

Xoán Anleo (Pontevedra, España, 1960) presenta una amplia serie de fotografías de naturalezas muertas y flores en descomposición. Las imágenes componen una metáfora del paso del tiempo y la idea de la lenta penetración de la muerte. De una manera sutil, el inofensivo motivo cotidiano se transforma en el escenario reducido de una lucha entre la vanidad terrena, lo perecedero y la idea de persistencia que se traslada al territorio de las relaciones interpersonales.

©Xoán Anleo
SIN TRÁNSITO (RAMPA).

A partir de la idea de no lugar se establecen reflexiones sobre el espacio, la arquitectura, y su relación con el individuo. Se ponen de manifiesto la identidad, la diferencia, las relaciones humanas y sociales tomando como base el cuerpo en movimiento.
Se presenta un lugar de tránsito, la rampa como metáfora de un no lugar, donde el sujeto se ve desprovisto de cualquier referente personal. Un vacío asfixiante que con las entradas y salidas del espacio reflejan la angustia y la incomunicación del individuo despojado de identidad. Una improvisación para la cámara que explora el movimiento, la vinculación del cuerpo con el espacio físico, y con la música.

ABANDONO

El intérprete se presenta con unificador traje negro, desprovisto de calzado sobre una superficie metálica y en un lugar a modo de túnel acristalado. Se crea un espacio indefinido que genera una atmósfera claustrofóbica. En el paso de un espacio a otro se construyen puentes sobre el vacío.

Se articula en tres actos, a través de los cuales se va despojando de su ropa como metáfora de perdida de la identidad. El desarrollo de los movimientos han sido creados para construir un relato, una coreografía sin restricciones. Se marcan las idas y venidas.
El individuo reabre el espacio, lo transforma estableciendo una nueva relación. Se genera una reacción intuitiva contra el abandono y la incomunicación.
Con el paso del tiempo presenciamos la perdida de la memoria, la identidad fracturada y las huellas del abandono. En definitiva se aborda la fragilidad del ser humano.

SIN TRANSITO (PUENTE).

En Sin transito (puente) indago sobre el aislamiento, las relaciones entre el espacio y la persona. En la edición fragmento el tiempo, la manipulación de la velocidad permite que el sujeto se desacelere, se detenga, observe, gire...creando un circuito narrativo, con un efecto turbador, por veces fantasmagórico. El cuerpo en movimiento se convierte en un símbolo de los conflictos existenciales. El silencio marca el final de utopía, la soledad del individuo ante un futuro incierto.

Al prolongar la mirada más allá de la propia mirada reflexiono sobre las huellas emocionales creadas en el individuo al cambiar los límites del espacio. Las relaciones entre el exterior y el interior, lo personal y lo colectivo deja patente la frustración de la persona como sujeto social.
La relación del individuo con el espacio implica la perdida de la privacidad convir.
Galería Magda Bellotti
c/ Fucar,22.
28014 Madrid.

Jorge Molder


Festival Off de PHE08

"Malas Maneras"


Fechas: 22 mayo – 20 julio

Jorge_Molder.jpg

© Jorge Molder

Tras exponer en Fundación Telefónica, Jorge Molder (Lisboa, Portugal, 1947) presenta su primera exposición en la galería Oliva Arauna. Licenciado en Filosofía, Molder expuso por primera vez en 1977, y desde entonces, ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas.

En 1999 representó a Portugal en la Bienal de Venecia con su serie Nox. Su obra forma parte de colecciones como el Art Institute de Chicago o el Museu de Arte Moderna.

Oliva Arauna
C/Claudio Coello 19
28001 Madrid

www.olivarauna.com

domingo, 29 de junio de 2008

Ángel Marcos


Festival Off de PHE08

Un coup de dés (Una tirada de dados)

Hasta el 19 julio

ENTRAR
©Ángel Marcos

No más juego
Fernando Castro Flórez

“Ni el desierto ni el juego son espacios libres: son espacios finitos, concéntricos, que crecen en intensidad hacia el interior, hacia un punto central: el alma del juego es similar al corazón del desierto —espacios de predilección, espacios inmemoriales en el que las cosas pierden su sombra, el dinero su valor— y la extrema rareza de las huellas y su significado conducen a los hombres a buscar la instantaneidad de la riqueza”1.

La vivencia contemporánea es, por emplear términos caracterizados por Marc Augé, la del no lugar a partir del cual se establecen distintas actitudes individuales: la huida, el miedo, la intensidad de la experiencia o la rebelión. La historia transformada en espectáculo arroja al olvido todo lo “urgente”. Es como si el espacio estuviera atrapado por el tiempo, como si no hubiera otra historia que las noticias del día o de la víspera, como si cada historia individual agotara sus motivos, sus palabras y sus imágenes en el stock inagotable de una inacabable historia en el presente. El pasajero de los no-lugares hace la experiencia simultánea del presente perpetuo y del encuentro de sí2. En los no-lugares domina lo artificioso y la banalidad de la ilusión. Esa publicidad que está por todas partes ha llegado al agotamiento de sus estrategias; en cierta medida los no lugares sirven, ahora en un singular detournement, para que los sueños se proyecten y ahí, por donde únicamente transitamos a toda velocidad o, mejor, donde no queremos estar, podría desarrollarse una nueva forma de la flanerie. Los lugares de paso de la fotografía contemporánea nos recuerdan nuestra condición nómada pero también adquieren un tono espectral; nadie puede habitar en esas construcciones, son un límite que hay que olvidar, el sitio que nos retiene. Ángel Marcos ha desplegado un intenso proyecto fotográfico que le ha llevado de Nueva York a Cuba y de ahí a China, del sueño americano a las consignas “revolucionarias” y al vértigo de una dinámica constructiva que es, en realidad, la destrucción de todo lo existente. Con gran lucidez estudió la tipología de las plazas y ahora deambula por Las Vegas sintiendo el vértigo del juego y del placer, consciente de que nosotros somos los habitantes de la arquitectura de la congestión3.

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©Ángel Marcos

En el desierto está edificado, en proceso permanente de ampliación, el paradigma de la desorientación, la roadtown por excelencia. Es posible crear una lugar a partir de la nada: “ahí reside la genialidad de Las Vegas”4. Todo el que llega a este no man´s land, verdadera ciudad del grado cero, comprende que está ante algo único que es, al mismo tiempo, una alegoría de lo que está sucediendo en el mundo entero. “Las Vegas no es nada más que nuestro horizonte urbano”5. Todos somos, en cierto sentido, habitantes de Las Vegas. James G. Ballard dijo que Las Vegas nunca ha sido nada más que “la mayor bombilla eléctrica del mundo”. Y, sin embargo, ilumina a todos aquellos que han dejado que crezca un desierto en su pecho. Baudrillard señaló que es inútil oponer Death Valley como fenómeno natural sublime y Las Vegas como fenómeno natural abyecto porque el uno es la cara oculta del otro, y se corresponden como el colmo de la prostitución y el espectáculo al colmo del secreto y el silencio6. Pero cuando has perdido hasta la dignidad en el casino, la sublimación esteticista no sirve ni para taparse las vergüenzas. He revisado Casino de Scorsese y me han atrapado algunas frases, como aquella en la que hablando de Las Vegas como un túnel de lavado para la moral de los mafiosos se concluye de forma magistral advirtiendo que esa ciudad, “hace por nosotros lo que Lourdes para los jorobados y paralíticos”. Allí, en medio del desierto, están organizados para llevarse el dinero de todos los pardillos, ellos son los únicos que ganan.

En F for Fake, Orson Welles recuerda que cuando Howard Hughes, el magnate de Hollywood, se hizo eremita Las Vegas fue la ermita que escogió como guarida. Se retiró, a la manera clásica, al desierto, aunque el desierto se retiró antes para dejar sitio a las tragaperras y a las mesas de juego. Ese enfermo crónico de picnolepsia se compró la mayor parte de los hoteles y se instaló en las habitaciones superiores del Desert Inn. “Y en todos esos años —dice con cara burlona Welles— no se vio ni una sombra tras esa ventana. La gente de Las Vegas mantuvo los ojos abiertos, no veía nada y creía todo lo que se decían los unos a los otros. Atónitos observadores dicen haber visto al excéntrico magnate a las cuatro de la mañana, paseándose por esta autopista sin calcetines y con un par de cajas de Kleenex en lugar de zapatos. ¿Me lo creo?”. Las Vegas es lugar en el que todo es posible, una especie de parque de atracciones para adultos, la sima en la que auto-secuestrarse. “Cuando era un muchacho —señala Scorsese—, oía a tipos que decían: “¿Te das cuenta? En Las Vegas, puedes ir a papear a un chino a las cuatro de la madrugada”. Para nosotros eso era el paraíso, aunque vivíamos cerca de Chinatown”. Ciertamente, podemos jugarnos los cuartos en un antro a la vuelta de la esquina pero lo que nos ilusiona es hacerlo en ninguna parte, en ese sprawl urbano por el que propiamente no se puede caminar.

Ángel Marcos comprende a las mil maravillas, nunca mejor dicho, esta ciudad del horror vacui7; recorre Freemont Street, entra en los casinos, se aparta hasta los descampados para ver como crece una extraña torre que parece de oro, atraviesa una suerte de pasaje en el que las sombras han cubierto la orgía luminosa. Según Bergson, el desorden es el orden que no podemos ver. En última instancia, el strip es capaz de incluir todo8. Si lo que todavía llamamos “calle” es el territorio en el que el turista sufre un impactante canto de las sirenas, en los casinos, donde el día se confunde con la noche, no hay ninguna indicación de puertas de salida ni rastros de relojes. Estamos en la cripta del deseo, dentro de una mutación de El ángel exterminador buñuelesco. Atornillados al taburete frente a las slot machines se consigue el hastío vertiginoso. Aquí se viene, ciertamente, a perder. Less is more deja de ser la divisa “minimalista” para nombrar el momento en el que se toca fondo. En el ámbito nuclear de la cultura del consumo9 se produce un strip-tease febril: las mujeres más bellas prometen placeres infinitos mientras las fichas ruedan, aceleradamente, desde manos temblorosas.

Robert Venturi, Steven Izenour y Dense Scott Brown quisieron, a mediados de los años setenta, incitar a los arquitectos a aprender de Las Vegas. Frente al modernismo ascético había que reivindicar el ornamento del strip; de la misma forma que el Pop transfiguraba una lata de comida en conserva, podían reconocerse los logros de la arquitectura comercial a la escala de la autopista. Hay que olvidar la Toscana para sumergirse en la fascinación del desierto de Mojave, pasar de la piazza al vértigo de los anuncios luminosos. “Si prescindimos de los anuncios —puede leerse en Aprendiendo de Las Vegas—, nos quedamos sin lugar”10. Desde el automóvil sentimos el reclamo simultáneo de los moteles, las estaciones de gasolina, las capillas nupciales, los casinos y, de forma también azarosa, decidimos entregarnos al primer parking de prestigio que aparezca que, por arte de magia, es siempre el del Caesars Palace. El prototipo constructivo de Las Vegas es el hangar decorado11, esto es, el edificio de pega. La publicidad descomunal funciona como un atractor visual, toda esa desmesura y frivolidad es, a fin de cuentas, coherente. Esta rara ciudad sería, en cierto sentido, la “cura” de una historia enferma12.

Una fotografía de Ángel Marcos nos muestra una acumulación increíble de máquinas tragaperras y un muro, precariamente apuntalado, que delimita un espacio en construcción; se trata de una revelación de lo que Rem Koolhaas ha llamado espacio basura fruto, según su lúcida intuición, del encuentro entre la escalera mecánica y el aire acondicionado en la incubadora del pladur. Ese sitio sellado que fomenta la desorientación (plagado de espejos y superficies pulidas) responde a la lógica del más es más. “El espacio basura es como estar condenado a un jacuzzide paso, antes al contrario, hay que excitar su voluntad de juego, es necesario que termine por ser un adicto. perpetuo con millones de tus mejores amigos... Es un enmarañado imperio de confusión que funde lo elevado y lo mezquino, lo público y lo privado, lo derecho y lo torcido, lo atiborrado y lo famélico, para ofrecer un mosaico ininterrumpido de lo permanentemente inconexo”13. Espacio abovedado e histérico, amnésico y pseudo-histórico, algo palaciego pero desolador. Esas “megaestructuras” son, incluso para los arquitectos, entrópicas: dado que es interminable, siempre hay goteras en algún lugar del “espacio basura”. Los flujos vertiginosos hacen de estos no-lugares potenciales pocilgas y, como todos sabemos, están en proceso de continua remodelación. Da la sensación de que carecen de toda lógica o que tan sólo están pensados para marear al que, inevitablemente, transita por ellos14. Pero en el caso de los casinos no se trata únicamente de amortiguar al sujeto

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©Ángel Marcos

La actitud de Ángel Marcos en medio de la vorágine de Las Vegas es la del antropólogo o, en otros términos, la del merodeador. Apenas fotografía dentro de los casinos, prefiere deambular por las aceras y apartarse del bullicio para conseguir contemplar todo ese espectáculo como un paisaje del desconcierto. Contempla los coches que circulan con ansiedad junto a un neón con una copa de cóctel que se inclina, cae la tarde y una oscura figura camina cerca de un zapato de tacón iluminado por bombillas de colores, en la entrada del Flamingo vemos como se repite la publicidad de un humorista y de una atractiva mujer pero da la impresión de que todo eso va a quedar atrás. El fotógrafo como un Ulises contemporáneo sortea todas las “tentaciones” desde el fast-food del McDonald´s al remake de los Beatles que ofrece The Miracle. Fija su objetivo en unos coches aparcados cerca del Riviera bajo una luz diurna criminal y acaso sofocado por el estruendo visual sin pausa dirige sus pasos a las afueras y descubre el cementerio de los letreros. También Bruce Bégout reparó en la potencia plástica de esos letreros luminosos que se acumulan tras el Boneyard: “De estas carcasas inoportunas, colocadas unas al lado de las otras sin orden ni concierto, se desprende sin embargo una extraña impresión de armonía”15. En Las Vegas el rótulo es, de forma manifiesta, “más importante que la arquitectura”16. El propio edificio no es otra cosa que un anuncio. Allí se vive de la alucinación súbita que proporciona el neón, desde el ramo del Flamingo a la bella vaquera que sube y baja con gracia la pierna.

Todo este decorado barroco implica también la apoteosis del cutrerío17. Las Vegas no pierde nunca sus orígenes: waste land. El Strip no es otra cosa que un decorado lamentable e incluso de puede hablar de un espectáculo de inmensa mediocridad18. Jameson ha apelado, para comentar la arquitectura postmoderna, a la ironía e incluso ha hablado del realismo sucio que aparece en el paso del parque de atracciones al centro comercial19. Conviene tener presente que Las Vegas, a pesar de las apariencias, repele con vigor toda clase conocida de glamour. Ese nicho confortable para los macarras acarrea, inevitablemente, una estética hortera superlativa. Algunos dirán que parece Disneylandia, en realidad es, hoy en día, la patria perfecta del jubilado. Basta contemplar a las legiones de turistas en chándal, corriendo hacia las tragaperras, sudando a borbotones, para sentir nauseas. Al final de Casino, todo cae por tierra mientras suena Bach. La demolición del imperio mafioso lleva hasta una filosofía de la nostalgia: “Mientras los niños juegan a los piratas —escuchamos la voz en off de Robert de Niro—, papá y mamá pierden a poker los ahorros y el dinero de la universidad del hijo mayor. En los viejos tiempos, los croupiers sabían tu nombre, lo que bebías y como jugabas, hoy es como facturar en un aeropuerto. Si pides algo en el hotel, con suerte te lo traen al día siguiente”. Sabemos de sobra que este es otro mundo: aquí uno pierde la noción del tiempo y del espacio. La ruleta gira y en las mesas las cartas vuelan. Los que consiguen atravesar el laberinto del juego y, por supuesto, del naufragio planificado, tal vez consigan llegar hasta el oasis con piscina. No hay afuera.


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©Ángel Marcos

Venturi & Cia. llaman al casino oasis interior, un lugar de luces hipnóticas y aire acondicionado glacial20. La ciudad que nunca duerme es la respuesta perfecta a la utopía post-política del “sueño americano”. Ángel Marcos ha sido capaz de sintetizar, con una lucidez magnífica, la fantasía de Las Vegas adentrándose detrás del decorado lo que, insisto, le ha llevado hacia el desierto. Porque Las Vegas es, en todos los sentidos, un espejismo. “Existe —escribe Baudrillard al final de América— una secreta afinidad entre el juego y el desierto: la intensidad del juego se incrementa por la presencia del desierto en los confines de la ciudad. El frescor climatizado de las salas contrasta con el radiante calor del exterior, el desafío de todas las luces artificiales con la violencia de la luz solar. Noche de juego soleada por todas partes: oscuridad centelleante de las salas en pleno desierto”21. Acaso sea cierto que el alma del juego es similar al corazón del desierto. En este sitio en el que triunfo el eclecticismo de la carretera se cumple, sin ganga ni desperdicio, el destino del nihilismo. La cacofonía gangosa de los anuncios promete y, no cabe duda, entrega la posibilidad para el desparrame (sprawl) total. Esta tierra baldía necesitaría a un artista como Piranesi, perverso dibujante de lo heterotópico.

En este territorio del delirio no hace falta drogarse22. Las Vegas convierte toda realidad en escarnio, con su farsa alucinógena funciona como una vanitas postmoderna. Se trata de un carnaval en el que el placer es artificio hiperbólico y, en definitiva, anything goes23. El lema de la ciudad es incontestable: “No one does it better”. Este despliegue ad nauseam del entertainmentshow girls en los que se inserta una expresión providencial: déjà vu. Efectivamente en esta oferta de placeres prostituidos llegamos a sufrir picnolepsia: empantanados en un presente perpetuo, incapaces de tomar cualquier decisión. Ángel Marcos fija el paisaje de esa glaciación del deseo: los cartelones están junto a cercados de alambre de espino en medio del desierto o tras una verja junto a un barracón en el que está fijada la bandera americana. Los cables telefónicos y de la luz convergen en fugas perspectivistas sobre esos cuerpos sensuales acentuando la sensación de incomunicación. Finalmente la promesa del fun24 (es) for nothing. y de lo lúdico termina por domesticar el deseo original. Ángel Marcos ve por todas partes mujeres seductoras vistiendo la ropa interior más excitante; desde la rubia con liguero rojo del Hotel Casino Circus a las tres gracias que prometen “fantasy” en el Luxor. Cabarets, habitaciones 24 horas, la boutique del amor, una saturación de

Todos los espectáculos de Las Vegas son, en realidad, el mismo: variaciones diabelli del azar y el deseo, de la pérdida y la amargura. El show ha sido sustituido por la experiencia y podemos formar parte, como figurantes patéticos obviamente, de un remake de Star Trek o intentar conseguir unos segundos de gloria en el karaoke. En la ciudad del juego todo está codificado y controlado, nada queda al azar25. Aquí el placer está declinado como sumisión. Todo está planificado en Las Vegas para minimizar el temor a la pérdida. El sujeto no apuesta para recuperar lo jugado o llevarse el premio: “a sus ojos ganar importa poco a fin de cuentas. Si juega, apuesta y lanza los dados es para experimentar, durante un intervalo demasiado breve que anhela renovar sin cesar, el sentimiento sobrecogedor de la posibilidad pura. Lo que busca en la espera del resultado es la experiencia del azar, el escalofrío súbito de la tuché que cae del cielo y le designa como feliz beneficiario entre los hombres”. Precisamente Ángel Marcos ha dejado que Las Vegas le toque, convirtiendo su mirada en una suerte de ruleta que, como todas, tiene truco. Al comienzo de La cámara lúcida, Barthes vincula la fotografía con lo que Lacán llama tuché, la ocasión, el encuentro, lo Real “en su expresión infatigable”26. Tenemos que tener claro que el encuentro es encuentro perdido, como aquel objeto que sólo se recupera en la pérdida27. Ahí está lo traumático: lo real está, es eso que yace siempre tras el automaton28. Lo real está invadido por la angustia de una repetición “que intenta compensar el hecho de que uno siempre llegará demasiado temprano, o demasiado tarde, para encontrarla”29. El encuentro perdido no produce reconocimiento sino desasosiego, necesidad de interpretar y de repetir. Ángel Marcos encuentra en el seno de Las Vegas una inmensa extrañeza, algo que le mantiene apartado como ese valla metálica a través de la que contemplamos la singular epifanía, a lo lejos, de un búfalo con las plumas de un jefe indio y, de nuevo, una bandera americana ondeando al viento.

El potlatch festivo de Las Vegas no conduce, como en la meditación de Bataille al elogio del marginal30, sino a la consolidación de la mentalidad infantilizada. Para Tom Wolfe la megalomanía infantil de Las Vegas se traduce precisamente en la actitud del niño que “no quiere irse a la cama”. Una suerte de beata ignorancia da pie a una escenografía que no sigue el modelo de la Historia31 sino el del cine, en un pulso inequívoco con Hollywood que también tiene la concupiscencia como cimiento. En este lugar del exceso, lo sublime se transforma ipso ipso en grotesco32. A fin de cuentas toda esta fanfarronada arquitectónica está enfatizada cómicamente. Basta, como hace Ángel Marcos, salir del encantamiento unos pasos para contemplar sórdidas licorerías en tierra de nadie o, al borde de la carretera, un recinto de alquiler de camiones y containers que es, ciertamente, espectral. Pero es que Mandalay Bay Convention Centre está delimitado por escombreras aunque su imaginario imperial sea el del dólar, ese papel mágico en el que están tatuadas las palabras mágicas: “In God We Trust”. El coup de dés fotográfico de Ángel Marcos le entregó un letrero de bombillas en el que precisamente se imponía esa palabra: TRUST. El impresionante cementerio no hipnotiza ahora que es tan sólo ruina. Aunque su aspecto sea el de una gigantesca instalación artística: en Las Vegas “la momificación museística ha comenzado ya”33.

La cultura del fun se columpia hasta el boring completo. No soportamos infinitamente la política del entertainment. Diversión y sufrimiento están entrelazados en la época del turismo saturador34; acaso sólo pueda vivir entre esas luces excesivas quien esta dispuesto a leaving Las Vegas. “Tanto en sentido literal como figurado, uno siempre se marcha de Las Vegas con los bolsillos vacíos. Además de algunas tarjetas postales o camisetas baratas que podríamos adquirir en cualquier otro lugar, no hay nada que comprar”35. Y lo peor de todo es que tenemos que contemplar, una y otra vez, esa sonrisa siniestra que cierra un frase abismal: “have-a-nice-day”. Ángel Marcos recuerda, con Mallarmé, que un golpe de dados no abolirá el azar. Nosotros no somos ni el Maestro del poema ni los náufragos de la página en blanco, habitamos en una saturación asfixiante, afectados por el síndrome de Blade Runner36. Hoy la “cristalización” del Imperio es Disneyworld, ese proyecto de clonación o criogenización del mundo y de nuestro universo mental que reduce el imaginario a lo virtual37. “Euro Disney, el turbulento parque temático cercano a París, fue descrito por un disgustado crítico francés como una Chernobyl cultural, aunque tal vez una Stalingrado cultural sería más fiel a la verdad: el campo de batalla en que el implacable avance de la cultura popular norteamericana fue detenido por fin y ha debido retroceder. Supongo que el Ratón Mickey y el Pato Donald ya no satisfacen a los niños de hoy, cuyas retinas titilan con los fantasmas electrónicos de los videojuegos. Ahora rige el Super Nintendo, y el imperio de Disney mercantiliza la nostalgia”38. Tenemos claro que la Disneylandización que ya es el más importante de los proyectos urbanísticos, el modelo incluso de las experiencias artísticas contemporáneas39, es la lógica que domina también a Las Vegas.

Mientras los rótulos de persuasión continúan con su cacofonía gangosa, los turistas, al pairo del espectáculo, completan un sueño que, es en verdad, una pesadilla camuflada.

“Detrás de la ciudad la única transición entre el Strip y el desierto de Mojave es un vertedero cubierto de latas de cerveza oxidadas”40. Contemplo una fotografía de Ángel Marcos que atrapa un letrero fragmentado que está colocado, azarosamente, sobre una calavera gigante de pirata. La casualidad hace que el resto legible sea SIN. Una ciudad que es un desierto móvil, una escenografía múltiple iluminada por neones de locura, impone el juego del hastío41. “Nadie lo hace mejor”: una verdad desnuda.

Galería Soledad Lorenzo
Orfila 5
Madrid
www.soledadlorenzo.com

sábado, 28 de junio de 2008

Tino Soriano

Nacido para el National Geographic

Hasta el 20 de julio
  • soriano

La nueva vitrina del fotógrafo del Palau Robert de Barcelona está dedicada a Tino Soriano, y más concretamente, a una colección de fotografías que resumen los diez años de su continuada colaboración con la prestigiosa revista National Geographic. La exposición abrirá las puertas al público el 29 de mayo, a las 10 h, y se podrá visitar hasta el 20 de julio.

La relación de Tino Soriano con la fotografía se remonta al principio de los años sesenta cuando iba a visitar a sus abuelos Maria y Faustí en el barrio del Poble Nou de Barcelona. “Acostumbraba a entretenerme mirando la colección del National Geographic -explica. Los lomos, amarillos y brillantes en las estanterías de la biblioteca, eran una tentación irresistible para un niño como yo. También me atraían las cajas 'amarillo Kodak', donde el abuelo Faustí almacenaba sus diapositivas".

Ya de pequeño, Tino Soriano supo quese dedicaría a la fotografía; aquello que posteriormente, y más que una profesión, ha sido su gran vocación. O, como él mismo dice, "una manera de vivir". Un mueble de madera, con la estética propia de los años sesenta, guardaba los dos ingredientes que más influyeron en su vocación fotográfica: "las filminas que proyectaba mi padrino y aquellas publicaciones, con imágenes de regiones remotas, que avivaron mis ansias de conocimiento". Ya entonces, Soriano decidió que trabajaría para aquella revista que lo tenía cautivado.

“Mi meta era bastante ambiciosa para conseguirla a las primeras de cambio -explica. Me tomé los deberes con calma. Durante muchos años viajaba, y de paso fotografiaba, imaginándome un encargo de National Geographic. Y así orienté mis investigaciones visuales hacia la antropología y los temas sociales, inspirándome en la tradición de los grandes fotógrafos de la revista". Y fue así también como, sin ni siquiera proponérselo, Tino Soriano descubrió lo que él mismo reconoce como una de sus principales pasiones: el fotoperiodismo.

Con respecto a los contenidos del interior de la vitrina, Soriano ha preparado un gran mural de tipo mosaico (2 m x 90 cm) con quince fotografías y algunos objetos que lo han acompañado a lo largo de su vida profesional, como diapositivas o libretas de notas, entre otros.

Currículum

Tino Soriano, nacido en Barcelona, es fotógrafo profesional desde 1992. Premiado por la Unesco, la OMS, la Fundación Word Press Photo, y poseedor de seis galardones Fotopress. Ha escrito e ilustrado diferentes libros, entre los cuales Catalans, Batecs en un hospital, Fotografia de viatges, Banyoles i El futur existeix. También es autor de cuatro guías de viajes. Soriano ejerce actividad docente desde hace más de 25 años y ha recibido la influencia de autores como Christian Cajoulle, Cristina García-Rodero, Graciela Iturbide, Patrick Zaachman, Susan Meiselas, Alex Web o Elliot Erwitt.

Colabora con publicaciones como El País Semanal, el magazín de La Vanguardia, El Periódico, Viajar, Jano, Geo, Paris Match, Express o Los Angeles Times, entre otros. Desde el año 2001 es fotógrafo de la National Geographic Society, con sede en Washington.

Palau Robert
Dirección: Paseo de Gràcia, 107

Edward Steichen

"Steichen. Fotografía de Moda: los años de Condé Nast, 1923 -1937"


©Edward Steichen

Edward Steichen (1879-1973) es una de las figuras más importantes de la historia de la fotografía. Durante su activa y extensa carrera fue reconocido como artista, pintor,
fotógrafo y comisario de exposiciones.

"Steichen. Fotografía de Moda: los años de Condé Nast, 1923 -1937" recoge gran parte de la obra fotográfica desarrollada por Edward Steichen durante el período en el que fue Jefe de Fotografía en dos de las revistas más importantes de la editorial Condé Nast, Vogue y Vanity Fair, cuando ambas marcaban el ritmo del estilo y del glamour en Estados Unidos y en Europa. La exposición permitirá a todos los amantes de la fotografía acercarse a una época, el período de entreguerras, en la que Steichen se convirtió en un pionero de la fotografía publicitaria y, sobre todo, en el primer fotógrafo de moda moderno.

©Edward Steichen

EDWARD STEICHEN
Hoy en día se percibe a Edward Steichen como pionero de la fotografía publicitaria, de la fotografía de moda e incluso como inventor del glamour. Sin duda, el periodo de tiempo en que ocupó el prestigioso cargo de Jefe de Fotografía de las revistas de Condé Nast - Vogue y Vanity Fair- fue decisivo en esta singular consagración. Antes de dedicarse a esta tarea era ya un reconocido fotógrafo y pintor a ambos lados del Atlántico; de hecho la mayor parte de sus ingresos, hasta entonces, provenían de la venta de sus obras pictóricas, altamente cotizadas. Además, a principios de siglo XX, en una época en que la fotografía aún no había conquistado plenamente el estatus de disciplina artística, Steichen era el máximo exponente de fotógrafo- artista. Sin embargo, fue el trabajo realizado en el seno de las publicaciones de Condé Nast entre 1923 y 1937 el que le hizo desarrollar un talento absolutamente fuera de serie y, en última instancia, trascender.
Después de la II Guerra Mundial, y hasta 1962, ocupará el cargo de responsable de Departamento de Fotografía del Museo de Arte Moderno de Nueva York. La influencia de su trayectoria como pintor se intuye en sus primeros trabajos como fotógrafo de moda. Los críticos hablan de una “etapa pictorialista” en Steichen a propósito de esta notable influencia, que pronto será sustituida por un talante modernista, por una fotografía más “directa” –en sus propias palabras-, carente de los artificios románticos anteriores, que será la seña de identidad del trabajo de Steichen para Condé Nast. Como señala William A. Ewing, director del Musée de l´Elysée, “Steichen aportaría a la fotografía de moda ideas tomadas de corrientes artísticas y, lo que es más importante, el talento pictórico para retratar ropa y cuerpos vestidos. Steichen sabía y tenía experiencia en cómo aportar textura, brillo, corte y caída a las telas”. Esta sabiduría artística y una considerable habilidad social –cultivada desde su primera juventud- que le permitía relacionarse sin problemas con los habitantes de ese brillante mundo chic de estrellas y celebridad –desde la intelectualidad más excelsa a la más frívola farándula- fueron sin duda características que le hicieron ser el hombre ideal para ocupar un puesto tan importante, prestigioso y lucrativo en Condé Nast.

©Edward Steichen

FOTOGRAFIA DE MODA. LOS AÑOS DE CONDÉ NAST, 1923 – 1937
Las prestigiosas e influyentes publicaciones Vogue y Vanity Fair eran las ventanas por las que el gran público se asomaba al universo del glamour, del cine, de la moda y de la Alta Costura. La aportación de Steichen al lenguaje visual que comunicaría estas realidades sería decisiva, hasta el punto de establecer de manera casi definitiva los patrones estéticos de la fotografía publicitaria, de la fotografía de moda y del imaginario social de la celebridad y el glamour. “Edward Steichen. Fotografía de Moda. Los Años de Condé Nast, 1923 -1937” presenta los más importantes testimonios gráficos del trabajo de Edward Steichen, que al mismo tiempo, e inevitablemente, componen un mosaico descriptivo y evocador de una época particularmente vibrante. Vogue presentaba al público las más selectas firmas de la alta costura: Patou, Lanvin, Poiret, Vionnet, Lelong, Schiaparelli, Cartier o Chanel vestían a actrices de teatro, a actrices de cine, a modelos famosas y a mujeres anónimas en sus páginas. Steichen, con su talento para la escenografía instantánea y con su sofisticado sentido de la iluminación, hacía fotografías que trascendían su mera función publicitaria para convertirse en retratos de un estilo de vida; al menos ésa es la dimensión que va adquiriendo su obra a medida que se amplía la perspectiva histórica.

Sin duda, una de las más destacables facetas de Steichen como fotógrafo es su talento para el retrato. Su trabajo para Vanity Fair es hoy una prueba incontestable. Estadistas, literatos, compositores, actores o deportistas desfilaron ante su objetivo para quedar retratados con un estilo que penetraba la superficie del personaje para indagar en busca de su esencia humana y de su dimensión social. Ya en 1900, veintitrés años antes de que empezara a trabajar para Condé Nast, el crítico Sadakichi Hartmann, describió sus retratos como “intelectualmente agudos”. Los retratos recogidos en esta muestra nos acercan a personajes tan dispares entre sí como la actriz Greta Garbo y el boxeador Primo Carnera, retratos entre los que sin embargo existe el nexo de la cámara de Steichen, de su mirada capaz de añadir “un comentario sobre el personaje”, por
expresarlo en palabras del propio Hartmann. Por su parte, Todd Brandow, director de la Foundation for the Exhibition of Photography, afirma en uno de los textos del catálogo de la exposición, que “Steichen pertenece a esa exigua elite de fotógrafos que supo elevar los retratos de los famosos del estatus de la publicidad a un género único dotado de una estética sofisticada”.

Joan Crawford, Winston Churchill, H.G. Wells, Dorothy Parker, George Gershwin, Paul Morand, Ernst Lubischt, Marlene Dietrich, Walt Disney, Fred Astaire, Cecil B. Demille, Thomas Mann o Charlie Chaplin figuran en la enorme lista de celebridades retratadas por Steichen para Vogue o para Vanity Fair.

Desde una perspectiva menos rigurosa, la exposición también invita a un divertimento interesante: el viaje en el tiempo a una época a través de ese imaginario al que tanto contribuyó Steichen, el del glamour de aquellas primeras estrellas de Hollywood, el de la vida cultural estadounidense en plena efervescencia, el del nacimiento esplendoroso de la industria del cine y el revuelo social que rodeaba a sus protagonistas: la celebrity culture.
La severa mirada del escritor Sinclair Lewis, la languidez en el gesto de Joan Crawford, la apabullante presencia escénica de Gary Cooper o las creaciones de Poiret o de Vionnet sobre modelos anónimas son elementos que poseen un brillo autónomo, dentro y fuera del contexto en que esta exposición los propone.

Museo del Traje. CIPE
Avda. Juan de Herrera, 2. 28040. Madrid.
www.museodeltraje.mcu.es

viernes, 27 de junio de 2008

“Experto Universitario en Artes Visuales: Fotografía y Acción Creativa”


El Título de la Universidad Miguel Hernández: “Experto Universitario en Artes Visuales: Fotografía y Acción Creativa” se articula mediante unas enseñanzas y recursos técnicos que permiten elaborar una propuesta personal capaz de adecuarse tanto al mundo profesional como a los espacios más creativos.

Valorando la importancia que actualmente tiene la imagen, las artes visuales y su relación con el mundo de la creación, la Institución Académica de Artes Visuales (I.A.A.V.) ha desarrollado una titulación que, partiendo de los conocimientos técnicos fundamentales, se relaciona con las propuestas creativas y las metodologías más adecuadas para el óptimo aprendizaje, vinculando técnica y creación.

CARACTERÍSTICAS DEL TÍTULO

Se fundamenta en los principios invariables de la acción fotográfica: el conocimiento de la cámara, el uso adecuado de las diferentes técnicas, la historia, además de contenidos como procedimientos de edición, proyección y clases en plató profesional. El conocimiento de las técnicas fotográficas antiguas, convencionales y digitales permite establecer un marco de conocimiento de los procedimientos fotográficos con independencia de la técnica a emplear.

OBJETIVOS

- Formar expertos en artes visuales, mediante los conocimientos y las prácticas necesarias.

- Dar a los/las alumnos/as una formación vanguardista y de calidad en un sector que lo requiere por sus propias peculiaridades.

- Optimizar las posibilidades de los/las alumnos/as en el medio profesional, para favorecer su entrada en el mercado laboral.

DIRIGIDO A

Empresas, Instituciones, estudiantes, profesionales y a personas con o sin formación fotográfica que quieran obtener o ampliar conocimientos en el campo de las artes visuales: fotografía y acción creativa.

NORMATIVA DE ESTUDIOS PROPIOS DE LA UMH

Para poder cursar estos estudios es necesaria la posesión de los requisitos legalmente establecidos de acceso a la universidad. También podrá cursar estos estudios quiénes dispongan del título de bachiller o del ciclo formativo de grado medio, tras la superación de una prueba específica relacionada con el estudio. Excepcionalmente podrán acceder profesionales con conocimientos reconocidos en la especialidad del estudio propio hasta un 25% de las plazas ofertadas, tras la superación de la misma prueba específica. Estos estudios conducirán al título de experto.

PLAN DE FORMACIÓN. MODALIDAD PRESENCIAL Y NO PRESENCIAL O A DISTANCIA

El Título de “Experto Universitario en Artes Visuales; Fotografía y Acción Creativa”, consta de 1.000 horas distribuidas en dos cursos académicos de dos cuatrimestres cada uno. El primer curso se organiza en dos cuatrimestres conformados por cuatro módulos: Fotografía Argéntica, Fotografía Digital, Técnicas Fotográficas Creativas y Teoría de la Imagen. El alumnado podrá matricularse en el módulo o módulos que le interesen; pero sólo aquellos que se matriculen del curso completo y lo superen, podrán pasar al segundo curso.

A lo largo del segundo curso se realiza la preparación del proyecto personal de fin de estudios que determinará el nivel de aprendizaje y capacidad técnico-creativa adquirido por el/la alumno/a.

Existe la modalidad de enseñanza a distancia disponible para los/las alumnos/as que por su situación profesional o lugar de residencia no puedan asistir a las clases presenciales. El seguimiento de las asignaturas se realizará mediante los apuntes que se entregan, comunicaciones con los profesores a través de Internet y asistiendo cinco fines de semana a clases intensivas (quince horas cada fin de semana) en las instalaciones y laboratorios de la UMH en el Campus de Elche.

SISTEMA DE EVALUACIÓN

Consta de dos partes:

Primera, de carácter práctico, en la que, para las diferentes asignaturas, se indicará a los/las alumnos/as las características de los trabajos solicitados para superar cada una de ellas.

Segunda, un Trabajo o Proyecto de Fin de Estudios (que se desarrollará durante el 2º cuatrimestre del 2º curso). El alumno deberá entregar antes del 20 de junio el Proyecto que habrá sido necesariamente tutelado por un Profesor.

El/la alumno/a que haya obtenido la mejor puntuación será propuesto para realizar materialmente su proyecto, la I.A.A.V. promoverá los recursos necesarios para la obtención de una beca de ayuda al montaje de la exposición.

Los/las alumnos/as que no superen las evaluaciones o no presenten el proyecto en los plazos previstos disponen de una segunda oportunidad en conformidad con el calendario que se indique y que deberá estar dentro del año natural en el que ha finalizado el Titulo.

CALENDARIO

Inicio del curso: 15 de octubre

Último día lectivo: 10 de junio

Horario: dos días a la semana de 18:00 a 22:00 horas (se incluyen clases teóricas y prácticas). Para cada curso académico, dos fines de semana para la realización de los seminarios

Para los alumnos no presenciales se establece un calendario de cinco fines de semana de quince horas cada uno a lo largo de cada curso académico.

LUGAR DE IMPARTICIÓN

Universidad Miguel Hernández. Campus de Elche.

PRIMER CURSO

MÓDULO 1. FOTOGRAFÍA ARGÉNTICA


Análisis y medidas de la luz. Procedimientos y teorías

Principios funcionales de las cámaras

Principios de la química fotográfica

Fotografía química y medio ambiente

Técnicas en el laboratorio fotográfico

Sistemas de positivado de calidad




MÓDULO 2. FOTOGRAFÍA DIGITAL


Análisis y medidas de la luz. Procedimientos y teorías

Principios funcionales de las cámaras

Fundamentos digitales I


Fundamentos digitales II. Generación del negativo digital. Retoque digital


Fotografía digital y medio ambiente


Evolución de la tecnología fotográfica




MÓDULO 3. TEORÍA DE LA IMAGEN (HISTORIA, PRESENTACIÓN DE PROPUESTAS Y PPIOS. LEGALES)

Historia de la comunicación visual

Historia de la fotografía

Análisis de la imagen

Elaboración de proyectos. Introducción al proyecto creativo personal

Tratamiento de exposiciones. Montaje y comisariado

Derechos de autor y propiedad intelectual I y II




MÓDULO 4. TÉCNICAS FOTOGRÁFICAS CREATIVAS


Técnicas creativas. Fotogramas y Quimigramas


Procesos pictóricos directos y complementarios


Introducción al diseño gráfico




Seminarios: 2




SEGUNDO CURSO: PRIMER CUATRIMESTRE


Asignatura: Historia de la Fotografía y Museología


1. Historia de la Fotografía Española


2. La fotografía y los museos. Museología fotográfica


Asignatura: Realización fotográfica III. Técnicas y prácticas


1. Iluminación artificial

2. La cámara técnica


3. Fotografía profesional. Aplicación y técnicas clásicas y digitales


4. Procedimientos de conservación y archivo


Asignatura: Elaboración de proyectos personales. Diseño y exposición


1. Edición. Fotografía y artes gráficas


2. Diseño Proyecto Creativo Personal. Propuestas y contenido


Asignatura: Fundamentos del Audiovisual


1. Proyección audiovisual y creación. Programas y técnicas


2. La fotografía en la imagen en movimiento. Cine y vídeo




SEGUNDO CURSO: SEGUNDO CUATRIMESTRE


Asignatura: Dirección creativa del proyecto

1. Génesis y creación del proyecto


Asignatura: Dirección técnica del proyecto


1. Documentación fotográfica

2. Investigación y fuentes documentales en elaboración de proyectos

3. Formato del proyecto, diseño, contenidos y desarrollo


Asignatura: Apoyos instrumentales, nuevas tecnologías y publicidad


1. Formato y características de la proyección


2. Formato y características de la edición


3. Contenidos publicitarios de la propuesta. Dossier de prensa




Seminarios: 2






PROFESORES-TUTORES

Los Profesores que integran el equipo docente son Doctores, Licenciados y expertos en las diferentes materias que se imparten, así como reconocidos artistas y creadores del mundo de la imagen; de esta forma los estudios combinan el mundo más puramente académico con el creativo en una misma dimensión.

Dra. Pilar Escanero de Miguel. Profesora Titular de Historia del Arte. Universidad Miguel Hernández.

Feliciano López Pastor. Fotógrafo, gestor de proyectos. Director de la Institución Académica de Artes Visuales.

Joaquín Valle López. Licenciado en Derecho. Diplomado en Relaciones Laborales. Letrado del Ministerio de Fomento. Letrado de AENA

Ana Tallés Cristóbal. Licenciada en Antropología Americana y Arqueología. Especialista Universitaria en Museología de Arte Contemporáneo.

Silvia García Ponzoda. Licenciada en Ciencias de la Información. Fotógrafa, periodista y realizadora audiovisual.

Julio Álvarez Yagüe. Fotógrafo.

Gertrudis Gómez. Conservadora de arte.

Luis Ángel Martínez Monserrat. Responsable Departamento de Procesos Electroquímicos (VB Autobaterías, S. A.).

Carmen Dueñas García. Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. Comisaria de exposiciones

Xavier Mollà i Revert. Diseñador y Fotógrafo. Titular de plató profesional.

Jorge Linares Abad. Ingeniero Superior de Telecomunicaciones. Fotógrafo.

Adolfo Rodríguez Nieto. Licenciado en Medicina y Cirugía. Fotógrafo.

Jaime Brotons Cano. Fotógrafo profesional. Titular de plató profesional.

Juan José Pagola Moreno. Fotógrafo. Monitor Laboratorio Químico. Experto en AA. VV. Fotografía y Acción Creativa

Javier Guijarro Tortosa. Fotógrafo. Monitor Laboratorio Digital. Experto en AA. VV. Fotografía y Acción Creativa

José Ramón Valero. Monitor de prácticas de Iluminación Artificial. Titular de plató profesional.

Seminarios:

Dr. Emilio Roselló Tormo. Director de Área Comunicación Audiovisual y Publicidad. Facultad Bellas Artes en Altea. UMH.

Manuel Sonseca. Licenciado en Medicina. Fotógrafo y Conservador Colección Alcobendas

Ciuco Gutiérrez. Fotógrafo

Luis Castelo. Fotógrafo. Profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.

Dr. Enric Mira Pastor. Crítico de arte.

Dr. Fernando Vázquez Casillas. Director del CEHIFORM, Crítico de arte y Comisario de exposiciones

Manuel Cruzado Cazador. Fotógrafo

Estudios Profesionales:

En el programa del Título hay programadas clases en estudios profesionales. Asignaturas: Cámara Técnica, Iluminación artificial y aproximación a los proyectos profesionales.

INFORMACIÓN E INSCRIPCIÓN

Correo electrónico: felicianolopez@wanadoo.es y iaav@wanadoo.es; Teléfono: 656 85 40 24

MATRÍCULA Y PREINSCRIPCIÓN

Los alumnos podrán matricularse al curso completo, cuyo precio de matrícula es de 2.100 euros por curso académico (IVA incluido). Se abonarán 400 € en concepto de preinscripción. Los alumnos admitidos en el curso realizarán el pago de los derechos de matrícula en dos plazos de 850 € cada uno; el primero antes del 15 de octubre y el segundo antes del 31 de diciembre de 2008. Existe una línea de crédito abierta con la CAM para aquellos alumnos/as que deseen fraccionar los pagos.

Para aquellos que opten por matricularse en uno o varios de los módulos en los que se estructura el primer curso de manera independiente, el precio de matrícula es de 450 euros (IVA incluido) para el Módulo 3 y para los Módulos 1, 2 y 4 el precio es de 600 euros (IVA incluido) cada uno.

Sólo aquellos alumnos matriculados en el curso completo que lo superen podrán pasar al segundo curso. Se ofrecerán tres medias becas.

FORMAS DE PAGO

Tanto la preinscripción cómo el pago del resto de cantidades de la matrícula se deberán hacer al número de cuenta de la I.A.A.V.: (CAM) 2090 0082 16 0040126727, haciendo constar los siguientes datos:

Nombre de la persona que se preinscribe

Concepto: Preinscripción Título Experto AAVV (si se opta por el curso completo); o Preinscripción Módulo –señalando el número o números de módulos-

Se remitirá el impreso de preinscripción y comprobante de pago a:

I.A.A.V.

Apartado Postal nº 8

03194 La Marina-Elche (Alicante)

Plazo de preinscripción: del 15 de mayo al 15 de octubre de 2008

Una vez finalizado el plazo de formalización de matrícula se devolverá el importe de la preinscripción a aquellas personas que no hubieran obtenido plaza.

COORDINACIÓN Y DIRECCIÓN DEL TÍTULO

Director Feliciano López Pastor

Subdirector Joaquín Valle López

Subdirector Adolfo Rodríguez Nieto

Relaciones institucionales Natalia Carrazoni Hernándo