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jueves, 26 de febrero de 2009

Roser Vilallonga

“Tíbet en el corazón”

Del 24 de febrero al 18 de abril

©®Roser Vilallonga

El Centro Cultural Blanquerna exhibirá, a partir del martes 24 de febrero y hasta el 18 de abril de 2009, la exposición fotográfica “Tíbet en el corazón”, de la fotoperiodista catalana Roser Vilallonga Tena.

Las obras expuestas reflejan las duras condiciones de vida de los refugiados tibetanos en la India y el Nepal y forman parte de un conjunto de 25 que fueron apadrinadas con motivo de la Celebración del Día Mundial del Refugiado por veinticinco personalidades del mundo de la política, de la cultura y del deporte.

Ferran Adrià, Pedro Almodóvar, Luis Eduardo Aute, Pilar Bardem, Ernest Benach, Andreu Buenafuente, Penélope Cruz, Javier Godó, Joel Joan, Jorge Lorenzo, Pasqual Maragall, Oriol Maspons, Federico Mayor Zaragoza, Rigoberta Menchu, Raimon Panikaar, Jordi Pujol, Rosa Regàs, José Luis Sampedro, Santi Santamaria, Toni Soler, Antoni Tàpies, Carmen Thyssen, Víctor Ullate, Emma Vilarasau y Thubten Wangchen firmaron una dedicatoria al pueblo tibetano: la imagen y la palabra se dieron la mano para extenderla a toda una comunidad sometida. Siempre con el reconocimiento y apoyo de la Casa del Tíbet de Barcelona (www.casadeltibetbcn.org/roser_vilallonga.html)


Roser Vilallonga, espejo de la realidad

Roser Vilallonga Tena (Barcelona, 1960) forma parte del equipo de fotógrafos del diario La Vanguardia. Desde adolescente quedó cautivada por el mundo de la fotografía. Como ella misma cuenta: “El ‘concepto fotográfico’ de mi infancia lo ocupó una instamátic con cubo-flash, hasta que un día, recién cumplidos los 16, descubrí escondida en un cajón una cámara de fuelle que mis padres ya no utilizaban porque ‘...era muy difícil de manejar y a veces las fotos no salían..’; esa dificultad en forma de luz, diafragma y obturador me cautivó hasta el punto que decidí que quería ser fotógrafa.”


Ha viajado por distintos lugares y países y ha captado imágenes cotidianas que para muchos pasan desapercibidas. Imágenes que reflejan el dolor, la miseria, el hambre y el sufrimiento; pero también el espíritu de supervivencia y de solidaridad de las personas. Siempre se involucra con los protagonistas de sus fotos. Así, de entre sus múltiples reportajes fotográficos muestra, por ejemplo, la marginalidad vivida por algunos inmigrantes de Barcelona ubicados en la Plaza Cataluña, o el sufrimiento de los ingresados en el hospital geriátrico Perecamps aliviado por el cariño mostrado por el personal sanitario. También nos hace recordar aquellos chiringuitos que se extendían a orillas del mar en la Barceloneta, hoy desaparecidos, que sucumbieron en aras a la modernidad y al paso de las excavadoras de la Barcelona del 92.

Su mirada personal también viaja a países con un paisaje político y humano desolador, azotados por la pobreza y las guerras. Nos recreamos con fotografías de Cuba, unas instantáneas que reflejan el espíritu de supervivencia ante las condiciones precarias vividas por los cubanos. O la vida en Chiapas, un rincón olvidado del mundo donde hombres y mujeres sobreviven a duras penas en su día a día como un gran logro. Y un drama en pleno siglo XXI: el éxodo de miles de albanokosovares expulsados de sus tierras por las tropas serbias.

La voluntad de superación, el esfuerzo y la resistencia ante la adversidad están siempre presentes en los reportajes fotográficos de Roser Vilallonga (http://www.roservilallonga.com)

Centro Cultural Blanquerna (Alcalá, 44) - Madrid
www.ccblanquerna.cat



lunes, 17 de marzo de 2008

Roser Vilallonga

La vitrina de la Fotografía



La compensación es el día a día, el camino que haces y el tiempo que compartes, en el que no todo vale. En algunas profesiones prima lo de "la veteranía es un grado"; creo que en la de fotoperiodista la honradez es un grado, un escalón que solamente se justifica si se sube a diario, y al que nunca tenemos que renunciar pese a que las nuevas tecnologías y estrategias de mercado no nos faciliten el camino.

Muchos hablan del fin del fotoperiodismo; hoy en día, todo el mundo sabe tomar fotografías: las cámaras digitales, los móviles con cámara incorporada e Internet ponen al alcance de todos el tener una instantánea -no siempre de calidad- de cualquier hecho para difundirla inmediatamente en los medios de comunicación. Esto es cierto, y en la prensa diaria cada vez pasa más, pero a pesar de ello el fotoperiodismo no morirá, porque explicar historias mediante la imagen necesita dedicación, paciencia y aprendizaje; solamente entonces aquella fracción de segundo paralizada puede esparcir su magia invadiendo las neuronas y golpeando los sentimientos.

Palau Robert
Passeig de Gràcia, 107

www10.gencat.net/probert/castella/vitrina/v59_roservilallongacast.htm